Puntos clave
- Las varices y el linfedema afectan a sistemas vasculares diferentes (venoso y linfático), pero comparten síntomas y factores de riesgo.
- Las varices pueden suponer una sobrecarga para el sistema linfático, especialmente cuando existe enfermedad venosa crónica o lesión en los tejidos.
- Comprender qué sistema se ve afectado principalmente es clave para un tratamiento adecuado.
- Los cambios en el estilo de vida, la terapia de compresión y la intervención temprana pueden retardar la progresión de ambas afecciones.
¿Existe alguna relación entre el linfedema y las varices?
Sí, el linfedema y las varices están estrechamente relacionados, aunque sean dos afecciones médicas distintas. En ambos casos, el sistema vascular tiene dificultades para drenar correctamente los líquidos de las extremidades, pero se originan en diferentes grupos de vasos.
Entender cómo funcionan juntos el sistema venoso y el sistema linfático, y qué ocurre cuando dejan de hacerlo, es el primer paso para aliviar los síntomas y recuperar la salud de las piernas. En esta guía, veremos cómo trabajan, en qué se diferencian y cómo cuidarlos para llevar un estilo de vida más cómodo y activo.

¿Qué es el linfedema y qué son las varices?
El linfedema es...
Una afección crónica en la que se acumula líquido rico en proteínas en los tejidos blandos, por lo general en brazos o piernas. Esto ocurre cuando el sistema linfático (la red del cuerpo encargada de eliminar residuos) está dañado u obstruido. A diferencia de la hinchazón común, que suele desaparecer durante la noche, la hinchazón causada por el linfedema tiende a ser persistente y, si no se trata, puede provocar engrosamiento de la piel o infecciones.

Las varices son...
Venas dilatadas y retorcidas que suelen aparecer en las piernas. Se producen por válvulas venosas debilitadas o dañadas. Cuando estas válvulas no logran bombear la sangre de regreso al corazón, esta se acumula en las venas (insuficiencia venosa crónica o IVC), lo que provoca que se hinchen y, con frecuencia, produce dolor, sensación de pesadez en las piernas, además de hinchazón localizada.

¿Qué conexión existe entre las varices y el linfedema?
Las varices y el linfedema se relacionan por un problema común: la "sobrecarga de líquido" que ocurre cuando un sistema venoso debilitado obliga al sistema linfático a trabajar más de lo normal para compensar.
Imagine que sus piernas tienen dos sistemas de drenaje: las venas se encargan de la mayor parte del líquido (sangre), mientras que el sistema linfático recoge el "excedente". Cuando se sufre insuficiencia venosa crónica (IVC) o varices graves, el aumento de presión en las venas provoca que el exceso de líquido se filtre hacia los tejidos circundantes.
Al principio, el sistema linfático puede compensar ese exceso. Sin embargo, con el tiempo, esta sobrecarga constante puede agotarlo e incluso dañar los vasos linfáticos. Esta progresión puede derivar en un linfedema secundario o flebolinfedema, un estado en el que tanto el sistema venoso como el linfático no logran mantener las piernas libres de líquido. Esta relación entre la enfermedad venosa y el linfedema puede crear un entorno en el que ambos problemas continúan progresando.
Cómo distinguirlos: síntomas y señales de alerta
La forma más útil de diferenciar el linfedema de la hinchazón causada por las varices es observar la piel y comprobar si la hinchazón mejora al elevar las piernas.
Debido a la relación entre ambas afecciones, siempre es recomendable evaluar la salud venosa si se le ha diagnosticado (o se sospecha) linfedema.

Cuando una afección aumenta el riesgo de la otra
El linfedema y la enfermedad venosa suelen presentarse juntos, sobre todo cuando la enfermedad venosa aparece primero. Tener varices no significa que necesariamente desarrollará linfedema, ni viceversa, pero es importante tener en cuenta cómo una afección puede favorecer el desarrollo o el empeoramiento de la otra. Dado que tanto el linfedema como las varices son enfermedades progresivas, el diagnóstico y tratamiento tempranos son fundamentales.
La insuficiencia venosa crónica es una de las principales causas de linfedema secundario, ya que la inflamación prolongada y la retención de líquidos pueden dejar cicatrices permanentes en las vías linfáticas.
Los factores de riesgo comunes que pueden desencadenar o empeorar ambas afecciones incluyen:
- Obesidad: debido al aumento de la presión sobre venas y ganglios linfáticos.
- Traumatismos o cirugía: pueden dañar ambos tipos de vasos.
- Permanecer mucho tiempo de pie o sentado: la gravedad dificulta el drenaje de líquido en ambos sistemas.
- Infección (celulitis): la inflamación puede dañar las delicadas válvulas linfáticas.

Estrategias de prevención y manejo cuando ambos sistemas están comprometidos
Medidas de estilo de vida y hábitos saludables
El movimiento es su mejor aliado para manejar ambas afecciones. Realizar ejercicios de bajo impacto, como caminar o nadar, ayuda a impulsar la sangre y el líquido linfático hacia arriba. Otros cambios en el estilo de vida, como mantener un peso saludable y elevar las piernas, pueden proporcionar un alivio muy necesario a las venas comprometidas.
Terapias de compresión y apoyo
La terapia de compresión es el estándar de referencia para el cuidado de la salud venosa, pero la presión y el tipo de prenda son importantes. Mientras que las medias de compresión convencionales son muy eficaces para las varices, el linfedema a menudo requiere prendas profesionales de tejido plano o vendajes multicapa para movilizar el líquido más espeso. Consulte siempre a un especialista para asegurarse de que la compresión sea segura y adecuada a su diagnóstico.
Evaluación especializada y atención integrada
Si presenta venas visibles e hinchazón, lo primero es acudir a un especialista en venas. En Metro Vein Centers utilizamos ultrasonido dúplex para determinar si las venas son la causa principal. Si el problema es puramente linfático, derivaremos al paciente a un terapeuta especializado en linfedema, quien podrá recomendar tratamientos específicos, como la terapia descongestiva completa (TDC). Si se presentan ambas afecciones, el enfoque más efectivo es un tratamiento integrado.

Tecnologías de tratamiento y siguientes pasos
Para quienes padecen enfermedad venosa, los tratamientos modernos y mínimamente invasivos, como la EVLA (láser), la ablación por radiofrecuencia o la escleroterapia, pueden cerrar las venas "con fugas". Al corregir la presión venosa, con frecuencia es posible reducir la "carga de líquido" sobre el sistema linfático y prevenir daños adicionales.
Preguntas frecuentes
Sí. La insuficiencia venosa no tratada provoca una fuga crónica de líquido hacia los tejidos de las piernas, lo que con el tiempo puede sobrecargar y dañar el sistema linfático, causando linfedema.
Si presenta venas abultadas y los pies o dedos hinchados (y la hinchazón no desaparece al despertarse), es probable que ambos sistemas estén involucrados.
Sí, con frecuencia. Al tratar la enfermedad venosa subyacente, se disminuye la cantidad de líquido que el sistema linfático debe procesar, lo que puede retardar la progresión del linfedema.
La hinchazón causada por insuficiencia venosa suele mejorar después de dormir y al elevar las piernas. La hinchazón por linfedema es más persistente, a menudo incluye los pies y puede hacer que la piel se sienta más gruesa o dura con el tiempo.
Mantenerse activo, usar medias de compresión durante periodos prolongados de pie y controlar el peso son las estrategias más efectivas para proteger el sistema linfático de la sobrecarga venosa.
Por lo general, no. Estos procedimientos están diseñados para mejorar la circulación. Sin embargo, si existe una afección linfática preexistente, el médico ajustará el plan de tratamiento para asegurar una recuperación segura y efectiva.
Sus próximos pasos hacia unas piernas sanas
Aunque las varices y el linfedema son afecciones distintas, están estrechamente relacionadas en la red vascular de su cuerpo. Con frecuencia, una puede influir en la otra, por lo que una evaluación temprana es la mejor herramienta para mantenerse saludable y activo.
Si presenta hinchazón o venas visibles, no espere a que los síntomas empeoren. Programe hoy mismo una evaluación gratuita de la salud de sus venas con nuestros especialistas certificados. Lo ayudaremos a determinar si sus venas son la causa de sus molestias y elaboraremos un plan personalizado para que recupere su bienestar.

Dr. Philip LoPresti
El Dr. Philip LoPresti, DO, DABVLM, FACS, es un cirujano certificado y especializado con más de 20 años de experiencia en el tratamiento de trastornos venosos.
Conozca al Dr. Philip LoPrestiInformación confiable de los médicos especialistas en venas, certificados y acreditados a nivel nacional, de Metro Vein Centers.




